También me pasaron varios mensajes cuando tenía ocho años en uno de los programas favoritos de mi vieja, conducido por un tal Esteban Mirol. Era tierno, por eso lo emitían. Pero si vamos al caso también me pasó Ernesto Acher por la espalda y le grité "¡Grande, Guile!" a Guillespi, mientras salía de trompetear en el programa de Dolina.
Como sea...
Este lunes estuve en el programa "Troyanos del Sistema", en FM La Tribu. Hablé poco y rápido. Tenía las uñas clavadas a la silla. Nadie me obligaba a estar ahí (aunque me avisaron que nos habían invitado a la transmisión dos horas antes), pero me ahogaba en nervios. Como si me hubieran puesto una picana en las bolas y me amenazaran con meterme un dedo ensalivado en la oreja.
Hablé como pude de la cooperativa en la que laburo. Ya haré un posteo sobre asociativismo y otras locuras (Y créanme que es muy interesante); pero por el momento voy a deleitarlos por unos minutillos con el aguardentoso timbre de mi voz.
Ahí tienen, coñojoder:
Primera parte:
(Donde hablo de lo que hace la cooperativa)
Segunda parte:
(Donde hablo de hamburguesas repartidas a mil por hora en contrapartida a laburar de lo que te gusta y lo que está ligado a tu carrera)
Como sea. Les recomiendo escuchar el audio para inmiscuirse en una organización de trabajo a la que no están acostumbrados y que funciona. Coño. Funciona. En serio.
Sin más que decir me despido. Como de costumrbe, els deseo larga vida y descremada. Con hierro y omega tres.
"Omega tres" siempre me sonó a nombre de Transformer.
Hasta chau.
Desatentamente: Elías Alejandro Fernández
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada